Primera persona

Innovación con impacto real

A lo largo de la historia muchos han sido los inventos y descubrimientos que han nacido fruto del azar. Y es que muchas de las historias más increíbles surgen a partir de la casualidad o de las situaciones más cotidianas. La vida de James Dyson es buen ejemplo de ello.

Este emprendedor estaba pasando la aspiradora en el salón de su casa cuando se dio cuenta de que el aparato había perdido la capacidad de succión. Su curiosidad por arreglarla y su determinación, hicieron el resto. Hoy, James Dyson es incluido en un selecto grupo de pioneros británicos entre los que se encuentran Richard Branson, fundador de Virgin, o Jony Ive, creador de los productos estrella de Apple. ¿Su logro? Crear la primera aspiradora sin bolsa de la historia, lo que le ha llevado a ser actualmente dueño de una multinacional con presencia en 65 países que da empleo a más de 3.000 trabajadores.

 

«Igual que Dyson transformó un aparato tan tradicional como la aspiradora introduciendo innovación y tecnología, nosotros lo estamos haciendo para mejorar la calidad de vida de unos pacientes que hasta hoy sólo cuentan con elementos demasiado antiguos»: Santiago Ruiz

 

Dos de los trabajadores que en su día formaron parte de esa increíble plantilla de Dyson, son hoy los protagonistas de nuestra historia…

Santiago Ruiz Valdepeñas, ingeniero industrial, y Alfredo Azabal, ingeniero industrial mecánico, se conocieron en el departamento de innovación de la fábrica de Dyson en Bristol, Inglaterra. Era el año 2015 y ambos trabajaban en el diseño y mejora de las famosas aspiradoras. Alfredo diseñaba parte de ellas y desarrollaba proyectos para ver la viabilidad de lanzar nuevos productos al mercado. Santiago pertenecía a distintos equipos de investigación de Dyson, y estaba especializado en la purificación del aire. Ambos no tuvieron relación laboral directa, pero compartir coche de casa al trabajo todos los días hizo que surgiera una buena amistad y sirvió para que se dieran cuenta de que tenían inquietudes profesionales muy parecidas.

Alfredo regresó a España, contagiado del espíritu emprendedor que se respiraba en Dyson, con un objetivo claro: quería analizar el mercado para ver dónde podía desarrollar un producto aplicando sus conocimientos y experiencia. Por su parte, Santiago continuó una temporada trabajando en otra empresa desarrollando dispositivos médicos… hasta que ambos se volvieron a encontrar en HealthStart.

 

«Pasar por HealthStart nos permitió conocer las problemáticas reales

que existen en los hospitales»: Alfredo Azabal

 

HealthStart, es el programa de la Fundación para el Conocimiento madri+d, que tiene como objetivo impulsar la creación de startups tecnológicas del sector de salud, provenientes de hospitales, centros de salud, centros de investigación, universidades y emprendedores independientes, exclusivamente de la Comunidad de Madrid.

Alfredo y Santiago estuvieron dos años trabajando en este programa, ofreciendo consultoría y aportando su expertise. Así fue como llegaron a un acuerdo para desarrollar conjuntamente dispositivos con el Hospital La Paz, pues, aunque llegaban ideas a su unidad de innovación, era evidente que se necesitaba un trabajo de ingeniería para conseguir desarrollar esos dispositivos y patentarlos.

OstoCutter: el primer dispositivo de Up Devices

Esta colaboración continuada con el Hospital La Paz les animó a fundar Up Devices, una startup especializada en el desarrollo de tecnología enfocada al sector salud. Su primer dispositivo, OstoCutter, surgió tras conocer a uno de los responsables de la consulta de ostomía del hospital, que llevaba tiempo buscando una solución que mejorara la calidad de vida de los pacientes ostomizados. La realidad es que hay poca tecnología que pueda solucionar este tipo de problemática y los métodos que se utilizan en la actualidad son tradicionales y demasiado incómodos.

 

«Siempre he tenido el sueño de desarrollar tecnología

que ayude a las personas»: Alfredo Azabal

 

OstoCutter se encuentra en fase de testeo, tanto para conseguir un diseño más ergonómico como para conseguir que la app que han desarrollado aporte la mayor cantidad de información a los pacientes. Están intentando llevarlo al mercado desde 2017, y no tardarán mucho en conseguirlo: ya están llegando a acuerdos con partners tecnológicos para lograr el empujón definitivo.

 

Más proyectos de Up Devices

OstoCutter es hoy el dispositivo estrella de Up Devices -reciente ganadora del segundo premio del programa de aceleración de La Nave en la categoría de proyectos growth stage- y comparten la propiedad de la patente con el Hospital La Paz. Pero también están trabajando en otros proyectos como DiLuBio, un difusor de luz biocompatible para terapia fotodinámica, es decir, un dispositivo que utiliza la luz y fármacos activados por la luz para tratar distintas enfermedades; o DocVoc, un sistema de sensores de gases para la monitorización de enfermedades respiratorias.

 

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